Vuelta al fútbol: los 6 imprescindibles de la temporada del niño (y en qué orden comprarlos)
Para empezar la temporada solo hacen falta seis cosas: botas adecuadas al terreno donde entrena, espinilleras de su talla, medias con sujeción, bolsa de equipación, botella propia y una segunda capa para el frío. Todo lo demás lo pone el club o puede esperar.
El club suele dar la equipación de partido, así que lo que compras tú es el material de entrenamiento, que es el que se usa cuatro veces por semana y el que se rompe. Va por orden de importancia, que no es el orden en el que lo vende la tienda.
1. Las botas: el 70 % de la decisión
Es la compra que más condiciona la temporada y donde más gente se equivoca, porque casi nadie mira la suela. Una bota de tacos de aluminio en un campo de césped artificial no agarra bien y castiga la rodilla; una bota de césped artificial en barro resbala.
La regla rápida: pregunta en el club en qué superficie entrena entre semana, no en qué superficie juega el partido del sábado. El niño va a pasar cuatro días en la primera y uno en la segunda.
- Césped artificial (lo más común en España): suela AG o TF (multitaco).
- Césped natural seco: suela FG.
- Césped natural blando o barro: suela SG o MG.
- Pista o pabellón (fútbol sala): suela IN o IC, lisa de goma.
Sobre la talla: media talla de margen, no más. En botas de fútbol no vale el truco de comprar grande para que dure, porque el pie se mueve dentro y aparecen ampollas y torceduras de tobillo. Es la única prenda deportiva infantil donde de verdad conviene comprar la talla del momento.
Lo desarrollamos entero, con las diferencias entre FG, AG, MG y sala, en la guía de botas de fútbol de niño según el tipo de campo.
2. Espinilleras: la que más gente compra mal
Es obligatoria en competición y es la pieza que peor se elige, porque se compra por precio y no por talla. Una espinillera pequeña deja la tibia baja descubierta, que es exactamente donde llegan las patadas.
Cómo saber si es la talla correcta: con la espinillera colocada, debe cubrir desde unos dos dedos por encima del tobillo hasta unos cuatro o cinco centímetros por debajo de la rodilla. Si le llega a la rodilla, le molestará al correr y se la quitará; si le queda por encima del tobillo, no protege la zona más expuesta.
Hay dos tipos y conviene elegir según la edad:
- Con tobillera integrada y estribo: recomendables hasta los 10-11 años. Protegen el maléolo y no se mueven.
- De placa, sin tobillera: a partir de ahí. Más ligeras y más cómodas, pero necesitan sujeción externa.
Si son de placa, hacen falta sujeta-espinilleras o cinta de sujeción. Sin eso acaban dando vueltas dentro de la media a los diez minutos, y una espinillera girada no protege nada.
3. Medias y sujeción
Dos o tres pares de medias de entrenamiento, además de las del club. Se agujerean por el talón y por el dedo gordo, y con un solo par se entrena con las del partido, que es como se destrozan.
Merece la pena mirar dos detalles: que tengan refuerzo en talón y puntera, y que el elástico de la caña no apriete. Una media que marca surco en la pantorrilla molesta al final del entrenamiento.
Muchos jugadores usan además calcetines cortos antideslizantes debajo de la media. No son imprescindibles en categorías bajas, pero a partir de alevín reducen bastante las ampollas.
4. Bolsa de equipación
No hace falta que sea de marca, pero sí que tenga dos cosas: compartimento separado para las botas y tejido que se pueda limpiar por dentro. Las botas llegan a casa con barro o con caucho de césped artificial, y si van sueltas con la ropa limpia el problema es semanal.
Un tamaño de 30-40 litros es suficiente para una equipación completa, botas, espinilleras y una toalla. Más grande solo sirve para llevar más cosas de las necesarias.
En Deportes vamos publicando bolsas, botas y material de entrenamiento cuando bajan de precio.
5. Botella propia
Parece menor y no lo es: compartir botellín en un vestuario infantil es la vía más rápida para que un catarro se lo pasen los veinte. Una botella de 500-750 ml con boquilla de empuje, con el nombre puesto.
Evita las botellas de aluminio sin recubrimiento interior si va a llevar bebida isotónica; y evita las de tapón de rosca completo, porque un niño de ocho años con guantes de frío no lo abre.
6. Segunda capa para octubre
En septiembre sobra, en octubre es lo que evita que falte a entrenar. Una camiseta térmica de manga larga ajustada, para llevar debajo de la del club, y una sudadera o cortavientos para el calentamiento y para después.
El momento crítico no es el entrenamiento, es los quince minutos de después: sale sudado a 8 grados y se queda esperando a que le recojan. Ahí es donde se cogen los catarros de la temporada.
Si es portero, añade guantes y, a partir de alevín, una malla larga acolchada en las caderas. Es la posición donde el material sí marca diferencia real.
Lo que NO hace falta comprar
- Botas de gama alta en categorías de formación. La tecnología de las botas de 200 euros está pensada para un adulto que golpea a una velocidad que un niño de diez años no alcanza. Además le va a durar media temporada por talla. Una bota de gama media bien elegida rinde igual.
- Balón propio en tamaño de adulto. Si compras balón, tiene que ser el del tamaño de su categoría (talla 3 hasta prebenjamín, talla 4 en benjamín y alevín, talla 5 a partir de infantil). Un balón de talla 5 en un niño de siete años estropea el golpeo.
- Rodilleras. No se usan en fútbol de campo, y en fútbol sala solo en porteros.
- Suplementos y bebidas isotónicas para entrenamientos de una hora. Agua. En categorías de formación no hay nada que reponer que no reponga la merienda.
- Equipación completa de un club profesional para entrenar. Se destroza en dos meses y cuesta lo que tres camisetas técnicas de entrenamiento.
- Espinilleras «universales» de talla única. No existe la talla única en una pierna que crece.
Cuánto cuesta la temporada
En rangos orientativos, y contando que el club aporta la equipación de partido:
- Botas de gama media para niño: 30-60 €.
- Espinilleras con tobillera: 10-20 €.
- Dos o tres pares de medias: 15-25 €.
- Bolsa de equipación: 20-35 €.
- Botella: 8-15 €.
- Térmica y sudadera: 25-50 €.
El total razonable se mueve entre 110 y 200 euros por temporada, y la partida que más se dispara es siempre la de las botas. Si el niño está en plena etapa de estirón, cuenta con un segundo par a mitad de curso.
Cuándo comprar
Septiembre es el peor mes: es plena campaña de vuelta a los clubes y el material de fútbol infantil está en su precio más alto del año. Si puedes, compra lo urgente ahora (botas y espinilleras) y deja la segunda capa y la bolsa para octubre, cuando baja la demanda.
Y si ves un descuento grande en botas durante la campaña, comprueba el precio anterior antes de comprar; explicamos cómo hacerlo en esta guía.
En resumen
Botas según la superficie de entrenamiento, no la del partido. Espinilleras que cubran de dos dedos por encima del tobillo a cinco centímetros bajo la rodilla. Medias de repuesto, bolsa con hueco para las botas, botella propia y una térmica para cuando llegue el frío. Con eso está la temporada resuelta.
Publicamos las ofertas de material deportivo infantil según salen en nuestro canal de Telegram.
